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Con discernimiento en el amor como protagonista, así se vivió La Travesía de Javier 2024

Con discernimiento en el amor como protagonista, así se vivió La Travesía de Javier 2024
Karen Daniela Ferrín

Creado por: Lola Ferrin

En un emocionante encuentro en el que el espíritu solidario fue el protagonista, profesores y colaboradores de la Javeriana Cali se unieron para experimentar la espiritualidad ignaciana en el curso taller La Travesía de Javier, una actividad que hace parte de la Ruta de Identidad inspirada en la vida, obra y misión de nuestro patrono San Francisco Javier y que busca fortalecer el amor por la Javeriana Cali. “Un espacio que nos ayuda a conectarnos con las travesías personales, reconocerlas, sanarlas y sentirnos fortalecidos para nuevas travesías”, como señaló Yuliana Roldán, directora del Centro Pastoral San Francisco Javier. 

La jornada de tres días, que tuvo lugar en Potrerito, fue el escenario perfecto para la introspección, el compañerismo y el discernimiento en el amor a través de múltiples actividades en las que cada participante tuvo la oportunidad de repensar y abrazar su pasado, valorar la huella de quienes los han acompañado durante el camino, reconciliarse con el presente y encontrar claridad acerca de su propósito para tomar conciencia de su misión dentro de la Universidad y de los llamados que hoy nos hace Dios en el mundo y en la vida.

“La Travesía Javier nace para fortalecer la identidad en los Colaboradores Javerianos, teniendo como punto de referencia el inmenso legado dejado por San Francisco Javier en su obra misionera, en sus escritos, en las “múltiples travesías” que realizó para llevar el mensaje del Evangelio a diferentes contextos, culturas, países y continentes”, contextualizó Deicy Vargas Triviño, profesional del Centro Pastoral San Francisco Javier. 

Esta actividad les permite a los Colaboradores hacer un alto en el camino para reflexionar, para hacer memoria de la historia personal y de la historia en la Universidad y cómo conectan con la misión en la Universidad.

La Travesía de Javier no solo se trata de un recorrido por la historia de uno de los fundadores de la Compañía de Jesús, es un espacio en el que cada participante dedica tiempo para sí mismo, para redescubrir su compromiso con la vida y con la comunidad javeriana, el servicio y la co-creación de sentidos. 

Paula Cristina Bermúdez, directora del Departamento de Salud Pública y Epidemiología, confesó que “la lucha diaria por alcanzar las metas comunes me hizo sentir en algunos momentos desgaste; y aunque encuentro inspiración profunda en mi aporte a la sociedad desde la educación de jóvenes, creo que la propuesta de La Travesía de Javier se me presentó como un espacio apropiado de reflexión, pensé que quizás a través del ejemplo de Javier, tomaría inspiración al conocer la vida y la lucha por su misión”.

En ese sentido, ser parte del ejercicio significó para ella una nueva manifestación del amor y del cuidado desinteresado por el otro. “El equipo de Pastoral, con su metodología, abrió espacios que me permitieron ver cómo y qué significa para los demás lo que hacemos. Reconocer alegrías, esperanzas y tribulaciones en el otro, generó un sentimiento de esperanza y lucha compartida”. 

Ivonne Devis Rey, tutora de Prácticas, explicó que decidió participar en la experiencia para encontrar “un espacio tranquilo, de reflexión, alejarme de la rutina, abrirme a compartir y conocer otras personas”, y en su travesía personal comprendió que a veces “la vida nos lleva por un camino y, al dejarnos guiar por lo que nos motiva, podemos superar obstáculos para lograr las metas”.

Asimismo, manifestó que la experiencia le permitió reforzar la calidad de institución a la que pertenece, además de explorar en su interior para entender el camino andado y aventurarse a avanzar en los que aún le falta por recorrer. “Es una experiencia que te da paz, te llena de amor y buena vibra, te conecta contigo mismo y con los demás, en la medida que experimentas sentimientos, sensaciones y te reta a ampliar tu mirada y a vivir la vida con intensidad, pensando en que estamos para servir al otro”. 

Entre tanto, la profesora Claudia Barrios Álvarez, de la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas, expresó que siempre estuvo interesada en conocer más sobre la vida de San Francisco Javier y cuál fue el impacto en la configuración de los valores javerianos.

“Para mí la travesía fue un espacio muy sanador, no solo porque me llevó a conocer y admirar la vida de San Javier, sino también porque me permitió hacer una introspección sobre mi historia de vida y permitirme sanar.

“La Travesía tiene su propio sello, aporta de manera significativa a la vida de las personas que participan, tanto en el ámbito personal, como profesional, es un regalo de gratitud que ofrece la Universidad al Colaborador Javeriano en reconocimiento a todo el aporte que brinda en la realización de la misión que tiene la Universidad”.

 

Para la académica, uno de los aprendizajes más significativos fue descubrir la valentía de nuestro patrono, que recorrió más de 100.000 kilómetros en una misión por evangelizar lugares con doctrinas religiosas diferentes al cristianismo. “Es una vida ejemplar que nos invita a hacer constantes esfuerzos para dar testimonio de la presencia de Dios en nuestras vidas”. La Travesía de Javier “es un espacio muy valioso que nos ofrece la universidad con el cual podemos afianzar nuestros valores compartidos y crecer espiritualmente”.

Por su parte, Martha Romero, profesora del programa de Psicología, confesó que la experiencia le sirvió para “reconocer mi camino, mi vida, mis logros, mis pérdidas y mis esperanzas; darme cuenta que soy importante para muchos”. Para ella, entre las lecciones más importante fue identificar “lo significativo de las personas en mi vida; aprendí que las cosas se pueden lograr en compañía, que debemos creer en nosotros mismos y en los demás”. 

Finalmente, invitó a los profesores y colaboradores a vivir este encuentro en el que “reconoces a los demás, es un regalo a la sencillez, a ser uno mismo, a fijarnos en los pequeños detalles y a hacer regalos significativos a personas que te llenan la vida en lo cotidiano.  Lo haría nuevamente sin pensar”. 

Una percepción similar se llevó la profesora Carolina Cruz, de la Facultad de Creación y Hábitat, para quien La Travesía de Javier es una experiencia maravillosa, en tanto que se relaciona con el ser y una oportunidad para aislarse de todas las cotidianidades. “A través del acompañamiento del equipo del Centro Pastoral y la metodología del taller, pude comprender que no se trataba de algo netamente religioso, sino de cómo se relaciona toda la historia de Javier y todo su simbolismo con la propia persona. Eso me permitió hacer introspección y fortalecer otras”. 

En cuanto a aprendizajes, explicó que en todo este proceso de autoevaluarse, de reflexionar sobre sí misma e interpretar las señales de cada una de sus reacciones, entendió la relación de la simbología en nuestras vidas. “Pude constatar que puedo trabajar en equipo y participar en actividades que antes no toleraba, sino que puedo disfrutar y aprender un montón”.

“Recomendaría a ojo cerrado la experiencia porque me pareció absolutamente maravillosa en el sentido del conocimiento de uno mismo y la reafirmación de ciertos aspectos y también cómo en ese mismo proceso de mirada interior darse cuenta de qué otras cosas hay que seguir reforzando, en qué otras vamos muy bien y en qué otras a largo plazo tendrían que atenderse. También me gustó las distintas escalas de introspección y las distintas escalas de relación entre la Travesía y las vidas propias cuando nos plantean los objetivos a corto plazo dentro del ámbito laboral, el personal y el familiar. De manera que todos pueden aprovecharlo más allá de sus credos o de sus no credos”, puntualizó. 

Si quieres vivir esta experiencia o participar en otras actividades del Centro Pastoral, escribe al correo deicy.vargas@javerianacali.edu.co para solicitar más información. 

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